Lo que están a punto de leer (para los que realmente les interese leer, si no, de una vez cierren y váyanse a otro lado -w-) es mi tesis de la universidad donde propongo un nuevo modelo teórico para la comprensión de las capacidades psiónicas así como diversas manifestaciones paranormales y la necesidad del nacimiento del psionismo.
Cabe mencionar que cada capitulo que escribo lo he ido registrando en derechos de autor... Entonces no se lo pueden robar ¬u¬ El formato de citas y referencias es en APA, y la bibliografía está encontrada en el fondo del post.
Glosario
Telequinesia
– Movimiento de objetos a distancia.
Psicoquinesia
– Movimiento de objetos mediante la mente (sustituye al término telequinesia
por ser más etimológicamente correcto).
Telepatía –
Experimentación a distancia (comúnmente tomado como comunicación mental).
Clarividencia
– Ver la claridad (comúnmente tomado como la visión del futuro)
ESP –
Percepción Extra-Sensorial (por sus siglas en inglés “Extra-Sensory
Perception”)
PK –
Psicoquinesia o Psicokinesis
Retro-PK –
Psicoquinesia retrospectiva; alteración consciente de un evento que ha sucedido
en el pasado mediante una ejecución psicoquinética en el presente.
Micro-PK –
Micro-psicoquinesia; alteración consciente de la probabilidad de un evento
mediante la capacidad psiónica de la psicoquinesia.
Macro-PK –
Macro-psicoquinesia; alteración consciente de un objeto visible mediante la
capacidad psiónica de la psicoquinesia.
Psi – Fenómeno
psiónico o paranormal
Psiónico –
Referente al Psi
Capacidad
Psiónica – Facultad inherente a todo ser humano de alterar conscientemente su
realidad.
Psionismo –
Disciplina dedicada a la teorización y praxis de las capacidades psiónicas.
Psionista –
Practicante del Psionismo
Capítulo I: El Estancamiento Para-Psicológico
La Parapsicología es una pseudo-ciencia que estudia los
fenómenos psiónicos o paranormales, denominados psi. J. P. Steimmer (1977, p. 7) define a la parasicología como “la
ciencia que trata los fenómenos relacionados con la mente o la personalidad del
hombre y que no pueden ser explicados por medio de la psicología corriente”. La
parapsicología es una palabra compuesta de la raíz griega para que
significa “a un lado” o “más allá de”, y psicología, que es la ciencia encargada del
estudio de la mente y conducta humana. El término lo acuñó Max Dessoir en 1889
y lo popularizaría posteriormente J. B. Rhine a mediados de los años 30's a
través de sus estudios (Gordon, 2001b, p.1181).
Antes de 1900, a pesar de que los términos telequinesia (mover
un objeto a distancia) y telepatía (comunicación mental) ya existían, y se
usaban en círculos espiritistas y libros de ciencia ficción, no había registro
científico que intentara probar dichos fenómenos. Fue en 1934 en la Universidad
de Duke donde por primera vez experimentos de ésta índole fueron realizados con
el método científico por J. B. Rhine (él también acuñó el término
psicoquinesia, sustituyendo al término telequinesia) motivado por un individuo
que aseguraba poder modificar el resultado de sus tiradas en los juegos de
dados con solo la intención de hacerlo (Gordon, 2001b, p. 1256).
Debido a los estudios de Rhine con probabilidad en dados
(para experimentos psicoquinéticos) y cartas Zener (para experimentos
telepáticos), que probaban de forma estadística resultados que apoyaban la
existencia de éstos fenómenos, muchos físicos y humanistas empezaron a darle
atención verídica, replicando sus experimentos, realizando nuevos (como Helmut
Schmidt con los generadores de números aleatorios para probar la psicoquinesia
y los de Charles Honorton con los experimentos Ganzfeld para probar la percepción
extra-sensorial) y desarrollando teorías alrededor de dichos fenómenos, lo que
llevó a la conceptualización primera de su objeto de estudio.
Figura 1. Cartas
Zener, diseñadas especialmente para los experimentos de J. B. Rhine por su
colega Karl Zener.
Se le denomina fenómenos psi a toda manifestación paranormal
o psiónica (Gordon, 2001b, p. 1246). Todos los fenómenos psi pueden ser
englobados dentro de dos categorías. La primera es la percepción extra-sensorial (ESP, por sus siglas en inglés, extra-sensory perception) que se refiere
a todas las capacidades psíquicas de recepción, también llamadas Psi-Gamma o
para-psíquicas (D’arbó, 1979, pp. 43, 164); éstas abarcan la telepatía, la
clarividencia, la radiestesia, las mancias,
entre otras. La segunda categoría es la psicoquinesia (PK) que contiene a todas
las capacidades psíquicas de ejecución, también llamadas Psi-Kappa o
para-físicas (D’arbó, 1979, pp. 44, 164), incluyendo teletransportación, sanación,
doblamiento de metales, etc. (Braude, 2002, pp. 3-4).
Los parapsicólogos, teniendo su objeto de estudio definido,
buscaron un conjunto teórico que les permitiera explicar su ciencia. Debido a
esto, han surgido varias teorías que pretenden analizar y comprender estas
manifestaciones. Según Irwin y Watt (2007, p. 124) cualquier teoría integral
del psi debe responder a 2 preguntas básicas:
- ¿Cómo la información es mediada entre el individuo y su ambiente?, y
- ¿Cómo el psi se manifiesta en el consciente del individuo y actúa en la forma que lo hace?
Tres son los modelos teóricos que se han destacado para
brindar una explicación más plausible: éstos son el Modelo Cibernético, el Modelo
Observacional y el Modelo Psico-Biológico o Energético.
Braude (2002, p. 91) dice que en el Modelo Cibernético de la
PK “… el organismo –probablemente mediante la ESP– adquiere información del
sistema que desea controlar, y mientras actúa en dicho sistema por la PK,
monitorea y guía las actividades desarrolladas mediante el continuo intercambio
de información (feedback)”. Es decir, dicha teoría postula que la PK es similar
a una actividad motora como conducir una bicicleta. Envía cierta cantidad de
información al sistema manipulado y éste le retribuye datos, como obstáculos o
fuerzas contrarias (o baches y topes en el caso de una bicicleta) a lo cuál el
organismo debe recalcular la nueva información para actuar acorde a los nuevos
datos procesados.
El problema del Modelo Cibernético es que a pesar de que
establece la mediación entre el sujeto y su entorno, no explica como dicha
“mediación” se manifiesta en la realidad del mismo. Sumado a esto, experimentos
como los realizados por Schmidt en 1975 (citado en Braude, 2002, pp. 82-83)
contradicen el feedback presente para el intercambio de información del sujeto
y su entorno (aunque presenta el fundamento experimental para la teoría
observacional que se revisará a continuación).
Los experimentos que llevó a cabo Schmidt en la década de
los 70’s e inicios de los 80’s consistían en experimentales de micro-psicoquinesia
(micro-PK; refiriéndose a la afectación de la probabilidad de un fenómeno
estadístico, no a la manipulación concreta de su realidad inmediata con objetos
de tamaño perceptible) con generadores de números aleatorios (máquinas
diseñadas para la emisión de datos, regularmente binarios, sin riesgo de afectación
de la muestra de datos) con los que, posterior a una emisión aleatoria de
elementos, medía la repercusión estadística de las capacidades psicoquinéticas
de los sujetos (representado en el meta-análisis de la Tabla 1).
Figura 2: Diagrama
de un generador de números aleatorios basado en monedas.
Análisis Experimental
|
Probabilidad
|
Conclusión
|
Primer experimento (Schmidt, 1971)
- 50.9% de éxito en 32768 datos en 256 corridas de 128 decisiones cada una
|
(1000:1)
|
Una probabilidad de mil a uno para
obtener dicho resultado.
|
Segundo experimento (Schmidt,
1971) - 52.4% de éxito en12800 datos en 100 corridas de 128 decisiones cada
una
|
(10^7:1)
|
Una probabilidad de diez millones
a 1 para obtener dicho resultado.
|
Total para 27 otros investigadores
(Radin et al., 1985)
|
(10^9:1)
|
Una probabilidad de mil millones a
uno para obtener dicho resultado.
|
Dean Radin en los Laboratorios
Bell (Radin, 1981)
|
(10^5:1)
|
Una probabilidad de cien mil a uno
para obtener dicho resultado.
|
Grupo Princeton (Nelson et al.,
1984)
|
(10^4:1)
|
Una probabilidad de diez mil a uno
para obtener dicho resultado.
|
Tabla 1: Tabla de
probabilidad estadística de los experimentos con generador de binarios
aleatorios; en ésta se ve reflejada que cada experimento desafía una
probabilidad abrumadora de obtener aleatoriamente dichos resultados (Schmidt,
1987, Tabla 1).
Sin embargo, posterior a la presentación de datos de sus
primeros experimentos, diseñó algunos que desafiaran la temporalidad del
intercambio de información de los sujetos con su entorno. Generó un conjunto de
números aleatorios y los grabó, sin que él u otra persona los viera, en una
cinta magnética por horas, e incluso días, antes de presentar los mismos
números a los sujetos que intentarían por medio de PK alterar la prevalencia de
un número sobre otro. Asombrosamente, los resultados fueron estadísticamente
válidos e incluso casi iguales a los obtenidos en los resultados de los
experimentos donde los números eran generados en ese momento superando una
probabilidad mayor de 100 a 1 (Schmidt, 1987, Figura 2). La interpretación de
este tipo de experimentos expresa que la PK se puede lograr de forma
retrospectiva (generando el nombre de retro-PK), es decir, alterar un evento
pasado a través de la afectación presente.
Esta es la falla más grande que posee el Modelo Cibernético,
sin embargo es el inicio de un nuevo modelo postulado por Evan H. Walker en
1975 (Irwin &Watt, 2007, p. 127) y sustentada por Schmidt en el mismo año (Braude,
2002, p. 83) llamado Teorías Observacionales. Estas teorías se basan en la
dualidad onda/partícula de la física cuántica, donde los electrones o fotones
de un experimento llamado “Doble Rendija” se comportan en forma de onda o de corpúsculo
(esfera de materia) dependiendo del momento en el que se haga la medición, la
forma de observarlo y el procesamiento de los datos obtenidos. Una de las interpretaciones de los físicos, posterior a este experimento, fue
que eran los científicos y su análisis de datos los que provocaba que los
electrones se comportaran de distintas maneras.
De forma más concreta, en palabras de Walker (citado en
Irwin &Watt, 2007, p. 127), “la intención del observador es responsable por
el colapso de la función de onda (en la dualidad onda/partícula) e interpreta
como PK el resultado de este efecto”. Bajo dicha teoría, no hay intercambio de
energía, sino solo de información a través de la consciencia del observador.
Schmidt por su parte, a través de los experimentos
explicados previamente, estipuló que la retro-PK era posible solo si el
individuo, en horas o incluso años después del experimento, recibía los
resultados de su ejecución, pues era la intención del sujeto en su presente lo
que alteraría el desenlace de resultados en su pasado; esto también basado en
las mediciones del experimento de la doble rendija y el colapso de la función
de onda (Braude, 2002, p. 83).
Las teorías de ambos autores forman principalmente las
Teorías Observacionales, siendo uno de los modelos mayormente aceptados por los
parapsicólogos por la base física y matemática que poseen. Sin embargo, a pesar
de explicar el proceso de mediación de una forma mucho mejor que el Modelo
Cibernético, no explica el proceso en el que el individuo se enlaza con el
fenómeno psi y lo manifiesta, aún a través de procesos cuánticos; es de hecho
esta razón por la que dicha interpretación, en la que la intención del sujeto
alteraba el desenlace del experimento de la doble rendija, lo que llevó a los
físicos a buscar distintos experimentos, pues se encontraron con una barrera
experimental que no les permitiría avanzar a menos que aceptasen a la
consciencia de los científicos como una variable experimental.
El tercer conjunto teórico es el Modelo Psico-Biológico o Energético.
Este es el constructo tal vez más amplio y ambiguo de la parapsicología, pues
abarca terminología y experimentos desde conceptos orientales hasta espiritismo
occidental. Se podría argumentar que es el modelo menos científico de la
para-psicología, sin embargo, es el más usado en la práctica de las capacidades
psiónicas y en los ejercicios de ésta índole tanto por yogis, meditadores y
psíquicos por igual. En su libro Ejercicios
para desarrollar sus facultades extrasensoriales Rodolfo Benavides (1981,
43-89) enlista un gran conjunto de ejercicios de este tipo.
Es un modelo que se establece alrededor de la idea de la bioenergía, también llamada telergía, energía biótica, bioplasma,
potencialidad psi o solo energía, estableciéndola
como “la energía liberada del ser humano y puesta en acción a distancia durante
la producción de un fenómeno paranormal” (D’arbó, 1979, pp. 166-167). En
palabras de Semyon Davidovich Kirlian y Valentina Khrisanovna Kirlian (el
matrimonio ruso que desarrolló la cámara para tomar fotos del aura, citado en Moss, 1976, p. 25),
dicha bioenergía es un conjunto de “electrones e iones de un flujo de descarga
en movimiento… Esta estructura electrónica no es constante pues depende de la
condición del organismo”. Moss (1976, p. 12) también lo relaciona con la
palabra hindú para energía y aliento prana,
haciendo referencia de un conocimiento antiguo pero oculto; de igual manera
asemeja las descripciones que hizo el matrimonio Kirlian con el cuerpo etérico
descrito por varias culturas orientales como por doctrinas occidentales, como
la teosofía (en la cuál se habla de 7 cuerpos distintos).
Este modelo responde a las 2 preguntas mencionadas con
anterioridad, pues da el mediador entre sujeto y entorno, y explica en términos
de campos de fuerza y cuerpos superiores la alteración o percepción
extra-sensorial de la realidad. Sin embargo, el error teórico que posee, es su
concepción de bio-energía, pues ésta no cabe dentro de la conceptualización de
la física.
Cualquier forma de fuerza o interacción entre cuerpos puede
delimitarse dentro de la fenomenología producida por las 4 interacciones
fundamentales de la naturaleza; éstas son la gravedad, el electro-magnetismo,
la fuerza nuclear “débil” (como la radioactividad) y la fuerza nuclear “fuerte”
(la fuerza que mantiene unidos a los protones y neutrones en un átomo). (Giancoli,
2006, p. 128)
De tal forma que este tipo de bio-energía debería
manifestarse en la realidad mediante alguna de estas 4 interacciones. Estas poseen instrumentos de medición así
como formulaciones teóricas, los cuales no registran dicha bio-energía ni en
las mediciones ni en las variables posibles (de ahí que los físicos sean tan
escépticos para los fenómenos psi, pues en la conceptualización teórica de la
física, queda poco espacio para manifestaciones de esta índole) y debido a que
no lo hacen es imposible plantear la existencia de dicha bio-energía.
Cabe destacar que los defensores de este modelo argumentan
que la bio-energía podría encontrarse dentro de un espectro energético aún no
conceptualizado, y aunque tienen razón, el problema es que debería entonces ser
una fuerza menor a la gravedad (por tanto, no tendría repercusiones visibles en
la realidad por lo débil que sería) o mayor a la nuclear fuerte (lo cuál queda
fuera de discusión por la magnitud demostrada por ejemplo en las bombas
atómicas, y ningún fenómeno psi ha logrado manifestar tal fuerza).
Debido a lo anterior, un nuevo modelo teórico es necesario
para representar este tipo de fenómenos que tienen tanta validez estadística y
poco sustento teórico. Una nueva estructuración que integre los resultados
mencionados, así como fenómenos como la retro-PK, la ESP, el Efecto Persistente
(“Linger effect” en inglés, que consiste en que después de una demostración psicoquinética,
los objetos usados pueden seguir moviéndose sin que el sujeto quiera seguir
ejerciendo control sobre ellos), y que además pueda encajar en los modelos
científicos de la física, o incluso ser derivado de ellos, es necesario para el
avance interdisciplinario que abarcan los fenómenos psiónicos. Este es el
problema de investigación que llevó al desarrollo de la teoría que se plantea presentar
en los capítulos posteriores.
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